HOMENAJE A MIGUEL HERNÁNDEZ
Aún nos toca el corazón el rayo
que no cesa, y nos descubre en el pecho
la brecha de tu ausencia, que es la misma
ausencia que dejaron otros muchos.
El viento del pueblo trae en sus alas
fuego y llanto, y cuando con fuerza alza
el puño de la solidaridad
desbroza en nuestro verso la esperanza.
Y aún tus tres heridas nos sublevan,
la de la vida: sangre en la palabra;
la del amor: la libertad del beso;
la de la muerte: la acallada voz.
Todos somos rama del mismo árbol,
hijos del sol y de un vientre de barro.
Somos la misma leña cuando ardemos,
única llama que por la paz clama.
Ana Déniz / 2010


























Muchas gracias Ana, Miguel Hernández fue víctima de la crueldad humana, merece un homenaje en cada amanecer y otro en cada anochecer que sucede desde el cese de su respirar. Gracias por tu sensibilidad y tu trabajo es estupendo!
Besos!
A ti por llegar hasta este rincón y leernos.
Creo que la poesía de Miguel Hernández ha marcado a unas cuantas generaciones. Yo agradezco a quienes me lo descubrieron, jóvenes de mi pueblo
que ya estaban en la universidad y volvían con ganas de hacer cosas, entre
otras, recitales poéticos. Ellos nos dieron a conocer la poesía social, mucha
musicada ya, por aquel entonces.