Que me lleven
Que me lleven a tierra caliente,
allí donde el sol pose sus alas
-en la mañana-, sobre mi polvo herido.
Que revolotee antes de cubrirme
con la cálida luz del naciente
hasta hacerme danzar en la llamarada
de la vida -galope en el pecho-.
Que me lleven, sí, lejos del frío,
lejos de la niebla y la opacidad,
para escuchar el primer rumor,
el canto telúrico, ancestral,
que olvidado pervive en la primigenia
piel que emergió con la marea de un vientre
de mujer, que engendró cuanto he sido.
Ana Déniz
Diciembre 8th, 2009 in
1. Mis poemas

























