EN LA LEJANÍA
En la lejanía
Se vislumbran sueños de esperanza
Donde el ser vuele y vuele
En libertad.
Cuentan que más allá de estas tierras donde el sol quiebra a las piedras que gritan existía una duna donde todos los sueños se cobijaban. Allí, en aquel lugar iban a parar todos aquellos que querían borrar de sus mentes el sufrimiento, el castigo de nacer niño en unos países rodeados de buitres. Dicha luna estaba vigilada por un cuervo y rodeada cuando la luna nacía por una charca de peces de multicolor. Cada pez había sido un chaval cargando un fardo de ramas, cada pez había sido un pibe apuntando un fusil y así sucesivamente. De todas partes del mundo había peces, almas que habían huido con su vida por los andrajosos caminos de este mundo guiados por la plateada hasta llegar a la duna. Todos los corazones dañados con sus pies desnudos subían a la duna y desde ahí divisaban el mundo que había quedado en su inocencia muerta. Entonces se despojaban de sus fardos, de sus fusiles, de sus piedras preciosas, de su azada, etc… y se lanzaban a la charca para nacer de nuevo sin esos cuchillos de sangre tras sus espaldas con el hechizo de ser una nueva alma en las sendas de la libertad, de la paz, la esperanza, el respecto.
Dunia Sánchez


























Precioso cuento Dunia.
Besos