DEJÉMOSLA VIVIR
Dejémosla vivir en la callada luna,
con sus ciclos y brillos con las sombras a cuesta,
con el alba dormida con los copos de fuego.
Que recorra senderos soñolientos destinos,
que perciba el temblor de la mano del tiempo,
que cristalizar puedan los nocturnos silencios.
Si al beso despereza repicando en su pecho,
florecida la voz en el aire sorprenda,
que de penas y lutos despoblado esté el vientre.
Palabra tras palabra retoñe el universo,
enjambre de misterios en el cuenco del verso.
Que las frases desvistan el sudor y la fiebre,
que el dolor se detenga que la vida no ceda.
Ana Déniz


























Hola Ana.
De corazon me alegra ver tus versos de nuevo en esta pagina tuya (sobre todo) y nuestra. Tu eres el alma de este espacio, asi que, por favor, no te nos ausentes tanto. Abrazos y mis mejores deseos para ti y los tuyos.
(Disculpa la falta de acentos, el teclado se me ha desconfigurado, creo…)
Gracias Pablo por seguir aquí en este espacio nuestro y de todo aquel que desee colaborar. Intentaré no abandonarlo más que lo justo. Un abrazo.
Hola Ana, soy Valk, del Blog Galimatías. Hace tiempo que no paso por aquí, a veces el tiempo es tan leve que no sientes sus caricias, y cuando llega la noche sólo quieres dormir. Hoy he paseado por tus lares de Internet, y como siempre he encontrado versos hermosos, cargados de un sentimiento mutuo, porque la forma en la que los expresas, hace sentir que también son nuestros. Un Abrazo de una Canaria, y un deseo de Bondad.
Muchas gracias Valk. Aunque no es norma, he preferido dejar para nosotras parte del comentario que me has remitido. Ya hablaremos. Un besote grande.