http://dragodesataute.blogspot.com.es/2012/11/en-homenaje-ana-deniz.html
http://esquinaparadise.blogspot.com.es/2012/11/homenaje-ana-deniz-i.html#!/2012/11/homenaje-ana-deniz-i.html
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http://santabrigida-patronales.es/index.php?option=com_content&task=view&id=833&Itemid=1

 

 

Llegamos a la vida…

 

 

Llegamos a la vida a través de un cálido

torrente -de la oscuridad a la luz primera-.

El llanto pone intensidad a silencios

ancestrales tatuados en los genes,

instante en que desconcertados  percibimos

que el reloj del pecho comienza a cantar,

y pulsa la hora del tiempo por vivir

dando ritmo al primer compás y a los sucesivos.

Crecer es tropezar, reiterar en el empeño,

la vida no es más que un verso encadenado,

una metáfora que se cincela en la piel .

Ana Déniz

 

Felicitar para resistir. Poema remitido por Pepe Junco

 

DESEO

Hay un fuego encendido en la memoria,

un fuego de matices fraternales

hecho de convicciones y de sueños.

 

A su amparo reclamo tu presencia

para reivindicar desde las manos,

desde el filo basal de la ternura,

un mundo de verdad apetecible.

 

Querer y sufrir juntos si es preciso

con la estridencia que el vivir impone

y la conciencia que en el ruido crece.

 

En el nervio frontal de la alegría,

justo donde se amansa la nostalgia

hay una puerta sin cerrar que lleva

a un abrazo cordial sin aspavientos.

 

En ese punto plantaré los ojos.

 

 

Dedicado a todos los hombres y mujeres del ágora.

CRÁTER DE BANDAMA

FUEGO, RABIA, SUEÑO

He ido sumando fuego, rabia, sueño.

A la inmensa noche la claridad

gana rincones y auroras las voces,

que poco a poco en el silencio penetran

y rompen, poniendo en camino al verbo,

acentos y tildes a las palabras.

Estos maderos que crujen, mantienen

a flote los días de esta barcaza

que aún navega surcando negrura,

mientras abre estelas a la mañana

y el timón pone rumbo hacia la vida.

 

Ana Déniz

 

 

IV MEMORIAL PEDRO LEZCANO:LOS POETAS DEL HUERTO DE LAS FLORES.

A Tomás Morales, a Saulo Torón y Alonso Quesada.

 

Estos hombres de salitre y poemas

miran al horizonte y solo ven

un renglón azul en donde escribir

el verso postrero. Son tres y tres

las palabras que arrojan al silencio,

tres llamas, tres amores por su tierra,

por el mar que los envuelve y aleja.

Isleños de miradas encendidas,

de olas y voces acaracoladas

que despiertan de las profundidades,

que traen y llevan de la orilla el canto,

el son del día, para recitar

y romper verso a verso el agua clara.

Ana Déniz

 

[audio:http://www.anadeniz.es/wp-content/uploads/2011/09/Oct20_15021.mp3|titles=Tres, eran tres...]

Ayer llovió…

 

 

 

Ayer llovió, sin embargo

los azules florecieron

en las ramas tiempo atrás.

Este verano de sol

sombrío, de nubes grises

y versos rodados, horas

de la triste vida ajena,

ha hecho a la flor brotar

la pena, que al morir vuela.

Ana Déniz

 

 

A Granada

Como te quice
como tus manos ame
pero nada, tu nada
solo y Dios
Noche oscura
sin pandereta de piel
sin guias,
solo negrura y alma
alma destrozada
muerta el alma………….
¡oh, mi alhambra!
¡oh, mi amada!
rey cristiano te posee
y a mi nada
nada
nada
Cuanta vida
rojiza la alcazaba
solo y nada
mi alma caminaba
hacia el exilio
roja mi alma.
ALMA LEVANTA EL VUELO

A  Granada, 4 de agosto de 2011

Ignacio J.

A ella le hubiera gustado…

Hacía tiempo que tenía este espacio algo abandonado, pero llega el verano lluvioso y volveré con frecuencia

(A una mujer que lleva aroma de vainilla, en la noche de su piel.)

 

Si me creyera todos los cuentos

¿dónde podría guardar mis sueños?

¿quién les daría suspiro y vida?

Si durmiera con dulces palabras,

mecida voz y besos al viento,

¿qué sería de los alejados días por venir?

¿quién levantaría sueño a sueño,

piedra a piedra el mañana de ellos?

Mejor labrar palabras con hechos,

¡mejor, mucho mejor, trazar sendas

y andar, andar y seguir vereda…!

 

Ana Déniz

 

Disfrutar del mar y la lectura

ME RECONOCES?

 

Soy un hombre,

de manos grandes y ojos pequeños

que ahora llora.

Soy ese que se va,

Soy tres personas:

Un hombre, una mujer, una cosa.

 

Quiero que me entiendas, así que relee.

 

Soy un niño grande y melancólico,

Que ahora sueña

Soy ese idiota que se enfada

Y que siempre se va,

Malhumorado pensando venganzas.

Soy un oso, un lobo, un genio de lámpara apagada.

 

Quiero que me sientas, así que relee.

 

Soy un anciano,

Que siempre fue viejo y verde,

Soy alguien que hace daño

Y luego se va,

Refunfuñando,

Soy primavera y verano, y siempre otoño.

 

Quiero que te vayas, así que relee.

 

Soy un traidor

Que ahora muere

Soy la muerte de una mañana,

Soy una luz que se apaga,

Titilando

Soy pasado y presente, soy nada.

 

Saberte bien.

(E. 18.05.11)

 

Alegría para la vista

Mañana la esperanza vendrá a visitarme…

 

¿Quién dijo que la esperanza tiene el color

de la grama verde? La esperanza tiene la luz

azul de este cielo mañanero limpio y luminoso,

como una sonrisa inocente, blanca cual nieve

que silenciosa se posa sin ser vista en la cumbre

de la vida, libre como el canto de un pájaro.

Surcando mares con la única vela roja

que ondea en el pecho, navega solitaria

a ritmo de sones, horas, olas, vientos, mareas,

sin quebrar en su tenacidad por existir.

Esperanza siempre azul, esperanza que fue verde,

que no sabe de demoras, que no entiende de esperas.

 

 

Ana Déniz

 

 

Precioso regalo

flordiadellibro1

A la ciudad de Las Palmas de G.C.

 

 

Esta ciudad que huele a mar,

 

rezuma salitre entre sus piedras.

 

Los versos que serpentean

 

al andar entre las piernas,

 

nos devuelven el cantar

 

de otros poetas, y el murmullo

 

del oleaje, sus voces aún presentes.

 

Esta ciudad es orilla de culturas,

 

es mestiza de sol y luna,

 

de roces y miradas.

 

Templada de palabra,

 

dispuesta a conquistar

 

el tiempo, la historia

 

con sus derrotas, y los sueños

 

impregnados en la esperanza,

 

de días de ir, y de-venir.

 

 

                                      Ana Déniz

LA GLORIETA

glorieta

Los caminos del tiempo

 

Si me pierdo por los caminos

del tiempo, por los caminos

del amor que tuve y no,

con el que soñé, en el que dejé

mi piel renovada de versos.

Un día de estos,

saldré por la puerta trasera

del tiempo que dará a horas lejanas.

Pero antes, antes he de amar

la primavera con su polen al viento,

el otoño con su inigualable color,

el invierno con el puro blanco

y el verano con su redonda luz

girando sobre el horizonte del mar.

Creo que el día menos pensado

desandaré las horas muertas

sin que sienta quemazón,

por las vividas, las deseadas,

las que rítmicas bailan en mi pecho

un tango de vida y adiós.

 

 

                                       Ana Déniz

 

Hoy celebramos con versos el haber llegado a la primavera.

 

El corazón

 

es nido de silencios,

 

también de versos.

 

                               Ana Déniz

A veces la luz se pierde.

bombillas

Un cuento hecho poema

Homenaje a los temas que interpreta  Zenet

del poeta Javier Laguna. 

 

 

 

 

Si caminas hacia el sur de ese

otro continente y llegas por fin

a la Tierra del Fuego, y en una playa

encuentras a la mítica ballena

varada: mírala a los ojos,

pues en su pupila verás un resplandor

que te esperaba para bailar una sola vez

“soñar contigo”, descálzate,

y en la arena húmeda,  fría

siente el calor de la despedida

con sus “causas perdidas”,

y cuando hayas dado forma

en la arena al amor,

en la pleamar me deslizaré

con la última lágrima

que de sus ojos se desprenda

para caer rendida en la orilla,

sin renegar “na de na”,

“yo que un día te quise siempre”,

y diluirme como un sueño

en las profundidades del océano,

en busca de la boca de un volcán.

 

 

Ana Déniz

 

http://www.youtube.com/watch?v=1atfmHGUDIo&feature=fvwrel

 

http://www.youtube.com/watch?v=sc6o41a1b4o&feature=related

 

http://www.youtube.com/watch?v=x2fJzFf1taw&feature=related

 

http://www.youtube.com/watch?v=ta7ENa2QRdA&feature=related

 

 

 

Fui a por limones…

fui_a_por_limones

FELIZ ENTRADA EN EL 2011. Comienza la cuenta atrás…

felicitacion20111

Con buenos deseos…

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A todos…

navidad2010

El Pensador – Rodin. Arte en la calle en Las Palmas de Gran Canaria

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elpensador2

 

 

 

 

En el pedestal, con el rostro reposado  

sobre el capitel del brazo,

un hombre de aspecto tosco medita.   

Desnudo de pensamiento como lo está de piel,

gravita en su órbita de bronce: metal, fuego;

proyección de un hombre. ¿Serán sus ideas etéreas

o quizá pesen cómo lo hacen los humanos

pesares? En sus huecos ojos posé la diana

de los míos, para entender el dilema del silencio.

 

                                                                          Ana Déniz

Luz y agua

Hoy el agua ha dado al sol brillantez.    

Vibraba la claridad con las gotas

que golpeaban al caer la piel

de los charcos. Corrían a la vez

de limpia: la luz; de transparente: el agua.  

Lejos el cielo azul y su abanico        

de colores, daban  notas al viento.        

 Sobre mí diluviaba la tormenta,     

de imperiosas lágrimas, música de luz.

 

                                                 Ana Déniz

Mirando al mar desde Agaete

atardeceragaete

Las almendras de tu rostro.

Siempre me gustaron las almendras tristes que laten en tu rostro. Recuerdo haber pasado horas contemplando una imagen tuya a la espera de que verbalizara, el secreto mensaje que mis sentidos percibían. Ahora, al leer tus memorias, toma forma precisa la intuición que no supe esculpir en su momento.

 

 

                    Ana Déniz

 

Pimiento entre támaras

pimientoentretamaras

Largas manos

Sus largas manos;

sencillos roces

de blancos dedos,

pulidos mimos

de gasa y aire,

fogón y paz.

El tenue vuelo

de tiernas alas

y fugaz tacto,

se posa en gesto

desconsolado.

 

                                Ana Déniz

Sus manos…

manos

¿COMO BAILAS?…RELATO

 

 

¿Cómo bailabas? Entre hogueras que se desencadenaban a ras de la plateada. Con las pardelas circundantes ovacionando con sus gemidos cada movimiento, cada belleza que explotaba en tu pasión por la danza. Velos de nostalgias te cubrían. Persuadiéndote de ser habitada por los quebrantos que ahora te atosigan, te acosan rompiendo toda tu esencia. ¿Por qué?, te preguntas. Por qué ahora te introduces por en ese vagón que te llevará por unos raíles oxidados hacía el fin. Todo se acabado. La vejez que se deposita en tus piernas, en tu rostro, en tu corazón hace que te sientas cansada. Cansada de que, te digo. La vida continúa. Solo la muerte puede distanciarnos del gentil aliento que deja tu cuerpo mientras danzas. Tu movimiento sinuoso, sutil, sereno, lento, bello. Eras la perfección inmortal emparejada al viento.  Y te digo, te sigo diciendo: eras la perfección inmortal emparejada al viento. Sí, el viento. Déjalo que actúe al compás de tus pasos. El te desnuda desvaneciendo ese velo que solo es pena, recuerdos. Si te fijas en su mirada verás el ahora, el ya y podrás bailar con el izar de tu espíritu. Si tu espíritu. Cuando te mires a un espejo y veas tu imagen reflejada fíjate en el. Esa aura patrón de tu elevación. Ya es hora. Hora de seguir danzando con los astros que se columpian en el universo.

 

                                      Dunia Sánchez Padrón

Flor otoñal

florfuego

Nuestro Parque

 

Corretearon desde muy niños            

por aquel parque florecido de rosas,      

cuidadas por manos jardineras            

al arrullo de una fuente.                

 

Muros húmedos de piedra gris                 

y picón, pulieron muslos infantiles,              

endurecidos para el quebranto                     

futuro, aún ignorado.                                       

 

A juegos inocentes siguieron                  

los compases de pies al son de “Imagine”,                            

que sonó incansable y machacón            

en un portátil “Pick up”,                                          

 

que marcaron pasos amorosos .       

Crecieron soñando, sin saber cambiar         

el mundo. No supieron hacerlo,                

así lo susurra el tiempo.                              

 

Tras la hiedra, tras las rosaledas,                    

bajo las capas de albeo de los muros                  

de la siempre amigable glorieta,                         

los sueños pierden sus alas.                    

 

Aún farolas entristecidas

acompañan risas y lamentos.

El balcón vacío de presencia adulta,

otea al norte, ve el mar, siente la lluvia.

 

 

                                               Ana Déniz

A partir de hoy mi corazón también es minero.

soyminero

Tarde de luna llena en el valle

stabrigida

Poema dedicado a Pedro Lezcano

De ti  conozco la sombra,
y de tu sombra  los ojos,
y de tus ojos la mirada
que arrastra sigiloso camino.

De ti conozco los versos
que al andar siembras;
acaso el desconsuelo
en las pupilas, cuando tiemblan.

De ti conozco la palabra,
túnica que ondea en la frente;
de los años el lánguido acorde del ocaso,
poema que se esculpe en la muerte.

                                                                                  Ana Déniz

SEMILLA OCRE BRILLANTE

semillas

     

      Durante años aquella tribu protegió con sangre la semilla de la vida que sus antepasados les habían dejado en custodia. Tantos años hacía, que acabó por borrarse de la memoria colectiva cual era la misión que tenían  con respecto a la diminuta simiente, razón por la que llevaba reunido el Consejo días enteros, desde la última luna nueva. Tenía que tomar una decisión: ¡Qué hacer con la semilla ocre brillante!

   Después de debatir las opciones que expusieron algunos miembros, llegó el momento de acordar… A las doce de la noche, salieron de la pequeña choza y en voz baja los integrantes del Consejo fueron comunicando a los habitantes del poblado -y de uno en uno-, lo que harían con la semilla para la próxima luna llena.

    Fue el anciano más viejo, quien tuvo el honor de plantar –en un lugar apartado del ajetreo cotidiano-, la semilla. Allí se quedó postrado durante largo tiempo, hasta que sus ojos fueron capaces de recordar el llanto y llorar. Con esas lágrimas se alimentó por primera vez la semilla ocre brillante, que al sentirse sorprendida dio una sacudida bajo la arena. A partir de ese día toda la tribu tenía la obligación de pasar con frecuencia a regarla con su llanto. Poco a poco fue preñándose de agua, hasta que no pudo más, y una noche de luna rebosante, dejó asomar una diminuta hoja verde.

    Año tras año, mes tras mes, día tras día, el árbol fue creciendo. La raíz profundizó en la tierra lentamente pero segura, hasta que encontró un río sereno del que alimentarse. El tallo a la vez que se elevaba hacia el cielo, cada doce lunas llenas dejaba caer su piel tostada sobre la tierra; las hojas perennes; las flores prendidas caían repentinamente al llegar el estío a los pies del árbol, formando una alfombra de intensos contrastes… Aún iban niños, adultos y mayores a llorar sus penas, pero nuevamente habían olvidado la razón por la que acudían a derramar sus lágrimas junto al árbol, que abrazaban antes de alejarse. El frondoso árbol, sentía aquellos abrazos y hasta reconocía de quién era cada uno. Él les daba fuerza para afrontar sus dolores, penurias y calamidades e incluso su follaje logró atraer a una enorme nube que pasaba de largo y a la que propuso “Semilla Ocre Brillante” –como así acabaron llamándole-, un acuerdo razonable: “La dejaría hacer en lo alto de su copa verde un nido para gotas de lluvia a cambio de que dejara deslizarse por sus hojas el agua que necesitaba el poblado”, así que cada cierto tiempo las hojas sacudían las gotas que fueron formando una pequeña charca que creció en tamaño y profundidad y que contribuyó a la prosperidad del pueblo. Los miembros de la tribu, se sorprendieron las primeras veces que “Semilla Ocre Brillante” les devolvía las propias lágrimas, que dieron con el tiempo riqueza al poblado.

   Habían pasado siglos desde que fuera plantada la semilla. Ahora el lugar era un oasis que se divisaba desde cualquier parte del desierto. Una llamada al forastero que acudía en peregrinación hasta aquel paraíso.

   La abundancia y el olvido caminaron parejos. De nuevo nadie recordaba el motivo por el que se había plantado la primera semilla en aquel desolado lugar, ni del por qué de aquella costumbre ancestral de ir al pie del árbol cada vez que la tristeza asomaba en los ojos de foráneos y forasteros. El descuido, el derroche, la decadencia fueron haciendo acto de presencia. El agua fue esquilmada sin miramientos, los árboles cortados o pasto de incendios reiterados que no dejaron rebrotar las ramas de “Semilla Ocre Brillante” y sus descendientes. Paulatinamente la “ocredad” y la sequía se apoderaron del paisaje y las lágrimas que generosamente regaron el lugar se secaron en los ojos del hombre, al no saber que hacer con ellas, como tampoco sabían qué hacer con la única semilla que se había salvado después de tanto infortunio. En una caja de corteza de árbol, volvía a dormir el sueño del hombre.

 

Trasera de la Ermita de la Concepción

ermitaconcepcion

Tentación

Voy  a ti…

 

…a lo prohibido

Como aquel drago

Que pende del alto risco

Que aún con miedo

A rodar…  

 … a caer y convertir

Mi  alma en ciscos

Me alongo  al precipicio

Atraído por el abismo

                                           Paco Ramos noviembre 2008

AHORA…

 

Ahora, bajo un ciprés marmóreo

Con la blanca luna como vigía

De los pasos furtivos en una noche

Cuando las emociones desfallecen

Nos reencontramos con nosotros mismos.

Ahora, ante este paraje somnoliento

Con el Monteverde lenguaje

De lo que mana del corazón de la tierra

Corres hacia arriba con el candor de una estela

Que deja la madre naturaleza,

Te entregas a la azabache bóveda

Envejeciendo tu llama de la pasión

Y te dejas, te dejas atrapar por raíces

Que se lían a tus piernas, a tus manos.

Sueltas tú soledad y saludas las cenizas que se trenzan

De su abandono, revives amargos silencios

Donde el saludo de cuervos deshoja tu esencia.

Ahora, bajo una cascada azul

Donde la helada humedad hace de fuego

Para volver, para volver a tus sueños

Carentes de una pena mugrienta,

Abastecidos de una refulgente felicidad y paz

Que repele todo llanto, toda angustia, toda sombra negra

En la espesa atmosfera que se nutre del néctar de la vida.

 

 

 

                                                                                 Dunia Sánchez Padrón

Itálica

italica

Cada instante

 

Cada instante en su tiempo anclado,                       

con la calma o su ímpetu ciego,                          

momificado en la memoria                               

lejano, frío.                                                  

 

Frío a la piel.                                    

La sonrisa que se renueva             

desconoce el lugar y el orden                

de embarullados instantes.                                                    

 

Instantes dóciles.

Sombras chinescas proyectadas

en la retina de la vida,          

en donde imágenes difusas

 

conforman la suma de un todo.              

Un todo marcado de aristas,                

fotogramas caleidoscópicos                                                          

de mil instantes.                                                               

 

 

                                          Ana Déniz

Gracias a todos los que han estado apoyándome en esta etapa de la vida.

girasol2

Es tiempo de girasoles. He seleccionado esta foto de una serie.

girasol1

Tres versos

 

Disfraces en el alma
mentiras en la boca
dolor para la calma.

                                     Ana Déniz

Cesta con limones y piñas

cestalimones

Horizonte de sal (este poema lo inspiró la imagen anterior)

 

Horizonte de sal,                      
línea donde descansa tu mirada        
haciendo equilibrios,                  
sopesando la pena, el día.             
El mar que llega hasta tus pies         
para colmar ausencias,                 
se va filtrando por abiertos poros     
camino al lagrimal,                     
para anegar los ojos,                
nublar los sentidos, provocar llanto,   
mientras un parpadeo                    
clarea las pupilas negras,               
azabache cristal que prende,              
expandiendo el calor                      
del mediodía, sobre la esperanza        
de tus vacías manos.                    

                                                             Ana Déniz

Mujer mira al horizonte

tatuaje_

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